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marzo 9 de 2018
"Hoy la minería es un sector importante de nuestra economía", Iván Duque

Entrevista al candidato del Centro Democrático quién fue Senador de la República de Colombia desde 2014.

La Revista A de la ANDI indagó a los candidatos a la Presidencia de la República sobre las consultas previas y populares, agricultura, y minería e hidrocarburos.
A continuación la entrevista otorgada por Iván Duque, candidato presidencial por el Centro Democrático, en la edición 265 de la Revista A.

Revista A: Hay un gran debate en el país alrededor de las consultas previas y las consultas populares, su uso indebido y el impacto que están teniendo en las regiones. ¿Cuál es su posición al respecto y qué propuesta tiene su plan de gobierno frente a este tema?

Iván Duque: Primero tengo que decir que yo siempre he defendido las consultas previas porque entiendo el valor que tienen para las comunidades. La consulta previa no debe ser entendida como un trámite, sino como un involucramiento de la comunidad en un lema que yo tengo que es: “conservar produciendo y producir conservando”. Es decir, que nosotros tengamos a las comunidades haciendo inspección y al mismo tiempo colaboración para que cualquier modelo productivo que tengamos respete las fuentes de agua y el ecosistema, mientras que lo preserva como una fuente sostenible de desarrollo. 
Por otro lado, es necesario que, después de que se hayan otorgado las licencias ambientales y de haber adelantado las consultas previas, se garantice la estabilidad jurídica de los proyectos, advirtiendo que debe prohibirse la explotación en zonas de alto valor ambiental. El Gobierno debe mejorar las capacidades de supervisión para evitar que se presenten afectaciones sociales y ambientales, las cuales deben tener efectivas sanciones.
En mi gobierno fortaleceremos la institucionalidad, dotándola de las más altas calidades técnicas y quitándosela a la politiquería para que las comunidades tengan la certeza de que no se hará minería en lugares donde se ponga en riesgo el suministro del agua, como en los páramos o acuíferos subterráneos o ecosistemas sensibles. Ese fortalecimiento de la institucionalidad ambiental nos permitirá abordar la discusión desde una perspectiva científica dejando atrás dogmatismos ideológicos. 
También es un hecho que parte del rechazo que se ha visto por parte de las comunidades hacia la minería en las consultas tiene que ver con las condiciones injustas de la actual ley de regalías; las comunidades perciben que asumirán unos costos derivados de la actividad mientras que los beneficios se los lleva el gobierno central. Nosotros estamos proponiendo una reforma a la ley de regalías para que al menos el 50% se quede en las regiones productoras donde están los proyectos mineros. 
Otra cosa más que hay que tener en cuenta es que el 76% de las unidades de producción minera en Colombia no tienen título; eso impone un enorme reto en materia de formalización y en muchos otros frentes y, por supuesto, uno de ellos es el ambiental. También está el fenómeno de la minería criminal que ha crecido en este gobierno por el abandono de la seguridad y que está causando catástrofes ambientales dramáticas. En nuestro gobierno seremos implacables en el combate a la minería criminal y tendremos un corazón grande para formalizar al minero artesanal que se comprometa con buenas prácticas ambientales. 
 
Revista A: Es un lugar común afirmar que Colombia tiene un gran potencial en materia agroindustrial; sin embargo hay bastante por hacer. ¿Qué tiene previsto en su programa para promover la inversión y el desarrollo del sector de forma sostenible?
 
I.D.: Nuestra política agraria está enfocada en el feliz matrimonio entre la agroindustria y el pequeño productor. Necesitamos, de una parte, atraer inversión al campo para generar empleo formal y para buscar ese desarrollo agroindustrial; para ello estamos proponiendo entregar 10 años de incentivos tributarios a empresas que inviertan en el campo y generen empleo formal. Con esto esperamos atraer inversión para el campo privilegiando el encadenamiento productivo del campesino con la empresa agropecuaria en actividades agroindustriales. Por otro lado, es necesario que en el presupuesto para el agro se invierta al menos en un 50% en la provisión de bienes públicos como distritos de riego, vías y otros medios. Hoy solo el 10% del presupuesto del agro se invierte en bienes públicos y necesitamos invertir al menos el 50%. Solo convirtiendo al campo en un buen negocio donde haya un feliz matrimonio en esquemas asociativos entre pequeños y grandes productores podremos generar equidad y prosperidad.

Revista A: ¿Debe Colombia desarrollar el potencial que tiene en materia de minería e hidrocarburos, o se debe limitar el crecimiento de proyectos en estos sectores?

I.D.: Si bien Colombia no es un país minero, sí tiene un elevado potencial en minería. Tenemos que ser claros, hoy la minería es un sector importante de nuestra economía. Genera empleos formales, es uno de los mayores dinamizadores de inversión extranjera directa, es fuente vital de regalías y, además, tiene un amplio consumo de bienes y servicios de la sociedad. No podemos desaprovechar los activos mineros siempre que su extracción se haga de manera responsable y sostenible, porque esos recursos son importantes para los objetivos sociales de la nación. 
Adicionalmente, nuestras reservas petroleras nos alcanzan para el consumo de cinco o siete años; si dejáramos de ser autosuficientes eso tendría un impacto fiscal muy severo, que además pondría en riesgo la implementación de las políticas orientadas a diversificar y modernizar nuestra economía. Es un error estigmatizar sectores, creo que hay que aprender del ejemplo de países desarrollados como Australia y Canadá, que aprovechan sus activos mineros de manera responsable, siendo a la vez países muy competitivos en la economía del conocimiento. En Colombia debemos producir conservando y conservar produciendo. 

Acceda a las entrevistas de los demás candidatos en la edición 265 de la Revista A.