Al tiempo que los líderes empresariales planean para el futuro, buscan oportunidades y riesgos generados por tendencias emergentes que puedan afectar su empresa o industria, existen señales que indican que el agua está surgiendo como un tema de importancia estratégica para el sector privado.
En el transcurso de las últimas décadas, muchas empresas han mejorado la eficiencia del uso del agua y han reducido los vertimientos de sustancias contaminantes a las aguas superficiales y acuíferos.
De hecho, en algunas zonas, pese al crecimiento demográfico y de actividad económica, el consumo de agua dulce ha disminuido desde 1980 en respuesta a iniciativas de conservación, reuso y reciclaje y cambios de prioridades en el uso del agua. Posteriormente, muchas empresas ha revisado, y con más coordinación, su relación con el agua y viendo tanto oportunidades crecientes como riesgos más altos.
El sector privado está experimentando el incremento en el costos del agua, y no sólo los costos directos. De hecho, en muchas localidades los precios del agua no representan de manera real la cambiante oferta y demanda de ella.
Muchas empresas se percatan de que el potencial de restricciones relacionadas con el agua en los negocios traerá aún más riesgos. Las "asignaciones" actuales de derechos a usar agua y contaminar no necesariamente permanecerán en el futuro.
En muchas regiones del mundo, la presión por priorizar más las necesidades humanas básicas y de ecosistemas ya está aumentando. Los niveles cambiantes de suministro y de calidad del agua, combinados con la creciente competencia por fuentes limpias de agua dulce, vulneran las asignaciones previamente y llevan a interrupciones y revisiones.
Los accionistas y los que compran los productos y servicios de una empresa promueven que los temas relacionados con el agua cobran cada vez más importancia.
Algunas acciones que puede desarrollar la empresa incluyen:
- Implementar indicadores de uso de agua en la empresa
- Definir metas anuales de reducción de uso de agua y adoptar todas las iniciativas que puedan ser útiles para su consecución. Ejemplos: Reciclaje, reutilización, campañas de sensibilización, capacitación al personal, adquisición de nuevas tecnologías para tratar agua