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febrero 2 de 2018
Movilidad para la competitividad

El transporte de carga en entornos urbanos ha sido uno de los flagelos en la competitividad empresarial. ¿Cuáles estrategias podrían plantear un mejor panorama?

La producción, el abastecimiento y el desarrollo de las interacciones económicas en el espacio geográfico dependen estrechamente del transporte y los sistemas de movilidad. Si a este cuadro se suma que cerca del 80% del comercio global y la generación de productos se origina, atraviesa o tiene como destino un área metropolitana, se hace necesario contar con estrategias dirigidas a optimizar la cadena de suministro en la Última milla con acciones estatales dirigidas a la optimización de infraestructura para el movimiento de bienes y servicios en las ciudades. El caso de Colombia no es una excepción, pues la economía colombiana concentra 76% de su población en zonas urbanas.

La Encuesta de movilidad de 2015 reveló que en Bogotá cada día se realizan 12,7 millones de viajes, y entran y salen de la ciudad 28.049 camiones. Por su parte, la misión del Departamento Nacional de Planeación estimó que cruzar las ciudades puede tardar 119 minutos en el caso de Bogotá, 91 en Medellín, 82 en Barranquilla y 45 en Cartagena.

En este sentido, los sistemas metropolitanos de abastecimiento y distribución de bienes y servicios para la ciudad operan en dos escalas: como un flujo de bienes que entra y sale de un área metropolitana, y como un flujo de movimiento de carga dentro de la ciudad misma. Estos sistemas están soportados generalmente por infraestructura deficitaria en vías terrestres, férreas e incluso fluviales, que deben funcionar de manera cohesionada.

El éxito y, en mayor medida, la competitividad de la logística de transporte de carga en las ciudades dependerá de las estrategias coordinadas entre varios actores clave, entre ellos las diferentes administraciones municipales, que deben cumplir con el rol de generar la política pública para armonizar el uso de suelo urbano y mediar en el complejo trade-off, existente entre el abastecimiento de carga y la movilidad de las personas en las ciudades.

Para analizar la situación actual y establecer lineamientos básicos, con el objetivo de aumentar la eficiencia en el transporte de carga de última milla, la ANDI, en convenio con el Servicio Nacional de Aprendizaje (SENA), desarrolló la acción de formación Gestión del transporte para el abastecimiento y distribución de la carga en ciudades. Así se pretende fomentar procedimientos de consulta, dar a conocer herramientas gerenciales e integrar a tomadores de decisiones y agentes involucrados en la definición de una estrategia de trabajo colaborativo que se oriente a la solución de problemas generados por el transporte para el abastecimiento y distribución de carga urbana.

Esta formación giró en torno a cuatro puntos estratégicos, en los que se pueden implementar buenas prácticas público-privadas: calidad de vida y uso compartido de la infraestructura; abastecimiento en conjuntos habitacionales o comerciales masivos; sostenibilidad ambiental en la distribución para el abastecimiento; y coordinación institucional e implementación de tecnologías.

Como principales impactos derivados de la aplicación de las estrategias concebidas, se denota la importancia que tiene la logística urbana como componente crítico en el funcionamiento de una ciudad, la reducción de la congestión, la sostenibilidad ambiental, la mejora en planeación urbana, la productividad económica y la calidad de vida.  Todo esto configura un aporte, desde el sector privado, al enriquecimiento del diálogo interinstitucional con las administraciones municipales para la construcción de una logística eficiente en las ciudades.

Estrategias para una mejor movilidad de carga

 

Calidad de vida y uso compartido de la infraestructura

Desafíos

  • Reconocimiento del movimiento de carga en vías urbanas como prioridad para el abastecimiento de bienes y servicios en las ciudades.
  • Uso de andenes para cargue y descargue en áreas y horarios conciliados con el gobierno local.
  • Viajes completos que no desaprovechen el espacio de los vehículos de entrega, lo cual implica menos vehículos en las calles cubriendo entregas parciales.

Estrategias

  • Incrementar áreas para aparcar, cargar y descargar camiones, mediante la adaptación de las calles existentes y los diseños de zonas destinadas para este fin.
  • Introducir medios de entrega alternos (bicicletas, personas).
  • Construir centros de consolidación urbanos.
  • Integrar la carga en el proceso de planeación de uso del suelo.

Abastecimiento en conjuntos habitacionales o comerciales masivos

Desafíos

  • Configurar los edificios para el manejo de la carga.
  • Suficiencia en las bahías de cargue y descargue.
  • Implementación de mejoras tecnológicas para el manejo de la carga que reduzcan el tiempo de utilización del vehículo para cargue y descargue.
  • Coordinación eficiente (logística integrada) para evitar mayor número de viajes desde y hacia la misma instalación, teniendo en cuanta que un solo edificio puede generar hasta 200 entregas por día.

Estrategias

  • Entregas en horario extendido (abastecimiento nocturno).
  • Rediseño de edificaciones e implementación de bahías para recepción de carga.
  • Operación logística interna conjunta.
  • Sistema para citas de entrega.

Sostenibilidad ambiental en la distribución para el abastecimiento

Desafíos

La industria del transporte de carga emite cerca del 40% de las emisiones de PM10, pues se realiza con vehículos cuyo principal combustible es diésel. Deben implementarse modelos que optimicen las entregas de la flota, además de llevar a cabo estrategias que involucren vehículos ambientalmente amigables.

Estrategias

  • Implementación de clústeres de carga (distritos de carga).
  • Diseño de Zonas de Baja Emisión (ZBE) en centros urbanos de alta densidad.
  • Uso de tiempo compartido de espacio de parqueo.
  • Transición hacia vehículos que operen con combustibles alternativos (renovación de flota).
  • Planeación de corredores viales de carga (rutas para camiones).
  • Coordinación institucional e implementación de tecnologías

Desafíos

  • Los stakeholders convergentes en vías y zonas urbanas presentan conflictos respecto a la primacía del movimiento de pasajeros versus la movilidad de la carga.
  • La pérdida por abastecimiento de mercancías (entregas) alcanzó los £80 millones en el Reino Unido, en 2012.
  • El comercio electrónico representa el 8% de las de las ventas globales en el canal minorista y se espera que crezca hasta alcanzar el 12% en 2019.

Estrategias

  • Mejorar los códigos de construcción (alineamiento con el sector inmobiliario y gobierno).
  • Fomentar un programa de difusión de buenas prácticas dirigido por la industria.
  • Crear un comité de asesoría técnica, así como un observatorio para la movilidad de la carga en ciudades.
  • Implementar sistemas de turnos de parqueo y enrutamiento dinámico.
  • Realizar programas de capacitación para conductores.

Édgar Octavio Higuera Gómez
Gerente de Logística, Transporte e Infraestructura de la ANDI

Artículo publicado en la Revista A. Acceda a la última edición aquí.