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diciembre 1 de 2021
Sostenibilidad fiscal y generación de empleo

Camilo Trout Lastra, Economista Senior, Vicepresidencia de Desarrollo Económico y Competitividad de la ANDI

El pasado 14 de septiembre de 2021, el Presidente Duque sancionó la Ley 2155 de 2021, Ley de Inversión Social, que tiene como objetivo financiar programas de inversión social, fomentar la reactivación de la economía y buscar la sostenibilidad fiscal para fortalecer las finanzas públicas.

En materia fiscal, la Ley 2155 incluyó aspectos relacionados con austeridad y reducción del gasto público, lucha contra la evasión de impuestos y algunas novedades en materia tributaria, como el 50 % de descuento de ICA, una tarifa de renta del 35 % para empresas, una sobretasa al sector financiero y estímulos a la formalización tributaria.

En materia de reactivación económica, se asignarán hasta tres días sin IVA para estimular la economía a través del consumo de hogares. Este año, los días sin IVA se realizan el 28 de octubre, 19 de noviembre y 3 de diciembre.

En lo social, la Ley 2155 extendió el programa Ingreso Solidario, que busca beneficiar a más de 200.000 familias dándoles un auxilio de $160.000 mensuales. Adicionalmente, se dará continuidad al Programa de Apoyo al Empleo Formal (PAEF), se asignarán mayores recursos para brindar matricula cero a 695.000 estudiantes y se asignará un subsidio del 25 % de un salario mínimo para empresas que contraten jóvenes entre 18 y 28 años, sin ser necesariamente su primer empleo.

De acuerdo con las estadísticas del DANE, la recuperación económica del país ha venido avanzando para el segundo trimestre del año, registrando un crecimiento del 17,6 % frente al mismo periodo del año anterior. Y para el primer semestre del año, el crecimiento fue de 8,8 %, frente al mismo periodo del año anterior.

Para ilustrar de una mejor manera el proceso de reactivación económica es pertinente detallar las cifras y así dimensionar el tamaño de la economía. En ese sentido, el PIB del cuarto trimestre de 2019 fue de 223 billones de pesos; para el primer trimestre de 2020, el PIB alcanzó 217 billones de pesos; para el primer trimestre de 2021 el PIB registrado fue de 222 billones de pesos; y para el segundo trimestre del mismo año fue de 216 billones de pesos.

Dicho lo anterior, podemos afirmar que la economía colombiana se ha venido recuperando significativamente, y si no hubiese sido por las manifestaciones sociales en las principales ciudades y los bloqueos en las vías nacionales, los cuales aumentaron los costos logísticos y de transporte desde los puertos hacia el centro del país y desde el centro del país hacia las regiones, la economía del país estaría en niveles superiores registrados antes de la pandemia.

La recuperación económica también se ve reflejada en la disminución de la tasa de desempleo, la cual era de 20,2 % para el mes de julio de 2020, y para el mismo mes de 2021 fue de 14,3 %. Por lo anterior, insistimos que la prioridad del Gobierno en materia de política pública debe estar concentrada en generar una mayor cantidad de empleos.

A pesar del buen desempeño económico, Fitch, la calificadora de riesgo, manifestó que Colombia cuenta con un aumento de la deuda del 51,7 % a junio de 2021 y lo que las calificadoras evalúan es la capacidad de un gobierno para pagarla. Es decir, entre mayor sea la deuda, mayor es el riesgo. No obstante, Fitch ve de manera positiva que la Ley de Inversión Social busque la sostenibilidad fiscal; sin embargo, los ingresos solo van hasta 2023, por lo tanto, es necesario que el país haga una nueva reforma tributaria para reducir el déficit fiscal en el mediano plazo.

En ese sentido, la calificadora de riesgo le recomendó al país realizar una reforma tributaria para aumentar los ingresos de la nación, bajar el gasto público y disminuir la deuda. Adicionalmente, ve necesario la necesidad de realizar una reforma laboral, diversificar las exportaciones e incrementar la producción de petróleo y gas, para mejorar las perspectivas de crecimiento económico en el mediano plazo y recuperar el grado de inversión.

La buena noticia es que el precio del petróleo para la referencia Brent alcanzó los 80 dólares por barril, lo cual cumple el pronóstico realizado por Goldman Sachs en mayo de 2021. Este aumento se debe a la creciente demanda global y a la recuperación de la economía mundial después de la crisis provocada por el COVID-19. De hecho, Goldman Sachs prevé que el barril de petróleo alcance los 100 dólares. Y la elaboración del Presupuesto General de la Nación para 2022 se está calculando con un precio del petróleo del Brent en 63 dólares y, de acuerdo con MinHacienda, cada dólar de incremento en el precio del petróleo representa cerca de 400.000 millones de pesos, lo que se traduce en mayores ingresos para la nación y en un mejor escenario fiscal.

Hay motivos para ser optimistas frente al futuro próximo. El Presidente Duque espera que este año la economía crezca por encima del 7 % y manifestó que al finalizar el año el país habrá regresado a niveles de desempleo similares a los de antes de la pandemia. Por su parte, el Ministerio de Hacienda prevé un crecimiento económico del 6 %.