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marzo 7 de 2018
Todo comenzó con una máquina de coser

La historia de la moda colombiana es, en gran parte, la de PatPrimo, una empresa que a sus más de 60 años no deja de reinventarse.

A pesar del carácter efímero de la moda, el posicionar una marca que perdure en este sector no es tarea fácil. Este es apenas uno de los logros de José Douer Ambar, fundador de PatPrimo.

Aunque nació en México, José Douer llegó a Colombia a temprana edad de la mano de su padre, Alberto Douer, quien creó en Barranquilla la empresa textil Adotex antes de tener que irse a Los Ángeles, Estados Unidos, por motivos de salud.

Fue así como, con solo 17 años, José quedó a cargo de un negocio textil que entonces daba sus primeros pasos. Con la experiencia acumulada, en 1957 se estableció la empresa Manufacturas Eliot, con la marca Patprimo como bandera comercial.

Este emprendimiento impulsó un sector que hasta el momento se caracterizaba por cifras de producción que entonces se acercaban más a economías de pequeña escala que a una verdadera industria.

Con el tiempo se incrementaron los números de trabajadores y de prendas confeccionadas. PatPrimo no tardó en convertirse en un referente de la moda en Colombia, una marca que ha conjugado en su oferta calidad, vanguardia y precios competitivos.

A la fecha, son aproximadamente 7.000 empleos, entre directos e indirectos, generados por esta empresa que ha sumado nuevas marcas a su portafolio: Facol, caracterizada por sus precios bajos, y Seven Seven, que ofrece una aproximación más global en sus colecciones.

En familia

Al negocio gestado por José Douer se han sumado las siguientes generaciones de su familia. Su hijo Alberto Douer Mishaan ocupa los cargos de socio y subgerente de Manufacturas Eliot. Con él también están sus hijos: Alan, Sophie y Pepe Douer.

Tal vez esta es una de las razones por las que, después de más de seis décadas, este negocio no ha dejado de consolidarse, incluso más allá de las fronteras de Colombia: Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, México y Perú se cuentan entre sus destinos de exportación.

Dentro del país sus tiendas suman más de 100, una cifra acorde a los más de ocho millones de metros de tela que producen cada mes.

Más allá de los números, lo que más importa es el valor intangible del legado de José Douer, quien en 2007 fue condecorado por el Gobierno Nacional con la Orden al Mérito Industrial en la categoría de Oficial, “por su aporte al crecimiento y desarrollo de la industria nacional”.

A la vanguardia

Además de estar al día con las tendencias de la moda, PatPrimo y Seven Seven han incorporado en su estrategia el canal de venta digital. A lo anterior se suma el preponderante papel que juega la empresa a través de su participación a nivel gremial.

De hecho, el Gerente General Comercial de Manufacturas Eliot, Guillermo Criado, hace parte de la junta directiva de la Cámara Colombiana de la Confección; además, la empresa se encuentra afiliada a la Cámara de la Moda y Textiles de la ANDI.

La misión del sector es impulsar la confección nacional, cuyo principal problema es el ingreso de contrabando procedente de China. Luchar por la protección de prendas hechas en Colombia, como las de PatPrimo, significa velar por una industria generadora de empleo y desarrollo para toda Colombia.

Fuente: Edición 265 Revista A